El cierre de la Liga de Primera se caracteriza por una intensa lucha tanto en la parte alta como en la inferior de la tabla de posiciones. Mientras equipos como Universidad Católica, O’Higgins y Universidad de Chile se debaten por acceder a la Copa Libertadores como Chile 2, Colo Colo se encuentra en una situación diferente, con la mira puesta en la Copa Sudamericana. El equipo, que ha tenido una temporada poco memorable en el marco de su centenario, no ha logrado destacar ni a nivel local ni internacional, culminando la campaña fuera de la zona de clasificación para torneos continentales.
La solución para revertir este panorama es sencilla: Colo Colo debe imponerse a Audax Italiano por cualquier diferencia, mientras que Cobresal tiene que caer en su visita a Ñublense. Con esta combinación, ambos equipos finalizarían la temporada con 47 puntos, aunque la diferencia de goles favorecería a los de Macul, superando a los mineros.
Este escenario se presenta como un reto fundamental para el entrenador Fernando Ortiz, quien asumió el cargo a fines de agosto sustituyendo a Jorge Almirón y cuenta con contrato hasta diciembre de 2026, con una paga anual de 960 mil dólares. Sin embargo, Ortiz enfrenta una condición ineludible: si su equipo no alcanza al menos la clasificación a Copa Sudamericana, su vínculo podría concluir de manera anticipada. Hasta el momento, los números no han favorecido al Cacique, pues en ocho encuentros oficiales bajo su dirección, Colo Colo ha acumulado cuatro triunfos, un empate y tres derrotas, incluyendo la Supercopa contra la U.
En partidos recientes se evidenciaron momentos críticos, como el empate frente a Deportes Limache y la derrota en El Salvador contra Cobresal, resultados que hubiesen permitido mejorar su posicionamiento en la tabla. Tras la reciente caída contra los mineros, Ortiz reconoció la mala actuación del equipo: “No entramos nunca en un partido tan importante como se requería. No estuvimos precisos, sabiendo lo que enfrentaríamos del rival, y fallamos en recuperar la pelota en momentos clave. Cometimos errores que resultaron muy costosos”. Más adelante agregó: “No presentamos el rendimiento esperado y, una vez más, quedamos a merced de los resultados. Esperamos poder contar con condiciones favorables en la última fecha en casa para lograr la clasificación a un torneo internacional”.
Además del aspecto deportivo, fallar en clasificar implica un serio impacto económico para Colo Colo. La participación en la fase preliminar de la Copa Sudamericana garantiza un premio de 225 mil dólares a los clubes chilenos, cifra que se incrementa en 900 mil al alcanzar la fase de grupos. Por ello, asegurar un cupo en el torneo se convierte en un pilar financiero indispensable para el club, que de lo contrario podría ver limitadas sus posibilidades en el mercado de fichajes para el 2026.
Por el momento, el Cacique se prepara para enfrentar a Audax Italiano en el partido final, programado para el domingo 7 de diciembre a las 18:00 horas, mientras que Cobresal se mide a Ñublense en Chillán, en un duelo crucial que definirá el destino continental del club.
Autor: Jorge Rojas
