Sabino Aguad, encargado de la dirección deportiva de Unión Española, fue objeto del descontento de los hinchas tras la derrota frente a O’Higgins, resultado que consolidó el segundo descenso del equipo a la Primera B del fútbol chileno. Ante la adversidad, Aguad asumió la responsabilidad en la tribuna, enfrentándose a las críticas y, momentos después, defendiendo su gestión en la sala de prensa del Estadio Santa Laura.
Durante su intervención ante los medios, el ejecutivo protegió la imagen del dueño del club, Jorge Segovia, a quien consideró víctima de una “destrucción de imagen injustificada”. En respuesta a las preguntas sobre la ausencia de Segovia en uno de los episodios más críticos de la historia de la institución, Aguad subrayó la importancia de evaluar la situación en conjunto y señaló que, pese a las expectativas, él encontró en el propietario un aliado decidido a enfrentar la crisis.
Asimismo, el dirigente reconoció públicamente su responsabilidad en el lamentable desenlace, destacando que ni los entrenadores ni los jugadores deben ser señalados exclusivamente, sino que la gestión recae en su persona. En un tono enérgico y autocrítico, reafirmó su compromiso con el club y comentó que continuar imputándose culpas no aportaría a la recuperación de la entidad.
En un giro sorprendente, Aguad también hizo una mención a las recientes comparaciones surgidas en torno a Franco Parisi, recordando que, a pesar de haber sido candidato presidencial sin una presencia física en el país, su situación fue reconsiderada. Esto sirvió para cuestionar la necesidad de que el dueño del club esté presente en momentos delicados, argumentando que la imagen de Segovia ha sido deteriorada y complicaciones que requieren una revisión cuidadosa de la situación en el contexto del descenso.
Autor: Jorge Rojas
